Todos los invernaderos conducen a los romanos
El cultivo de plantas en condiciones controladas se remonta a la época romana. Para cultivar una hortaliza parecida al pepino para el emperador Tiberio durante todo el año, los jardineros romanos tuvieron que idear métodos artificiales. Utilizaban specularia (estructuras luminosas provistas de cristales semitransparentes) o paños empapados en aceite tendidos sobre un armazón. Las plantas se mantenían en lechos móviles, colocados al aire libre, al sol durante el día, y rodando hacia el interior por la noche para protegerlas del frío. De este modo, establecieron el principio del cultivo dentro de un microclima controlado. Aún no existía la desinfección con biocidas, pero los romanos utilizaban ocasionalmente azufre o ceniza alrededor de las plantas o los almacenes para limitar el moho y los insectos.