El reto
Como ocurre con cualquier sistema de agua grande y complejo, los retos del control de la legionela y el mantenimiento de un alto nivel de higiene del sistema son abundantes. Con numerosos tanques de almacenamiento de agua fría (CWST), calentadores, múltiples salidas y redes de tuberías ocultas, junto con muy poco tiempo de inactividad, este sistema requería una solución química y mecánica combinada. El método normal para desinfectar el agua caliente consistía en garantizar que la temperatura del agua se mantuviera a 62 °C, lo que suponía un riesgo de quemaduras y era poco rentable.