Benjamin Ward Richardson
En 1858, un médico inglés llamado Benjamin Ward Richardson publicó un artículo en la prestigiosa revista médica THE LANCET. En sus publicaciones, Richardson exploró los posibles usos del peróxido de hidrógeno, destacando su capacidad para eliminar los malos olores y proponiendo su aplicación como desinfectante.
Este trabajo marcó el inicio de la andadura del peróxido de hidrógeno como compuesto químico versátil, ya que con el paso de los años se convirtió en un potente agente oxidante con multitud de aplicaciones. A mediados del siglo XIX ya se había convertido en un producto comercial y se utilizaba en diversas aplicaciones, como agente blanqueador no contaminante y desinfectante en la elaboración de alimentos. Durante las guerras mundiales, el producto se empleó como desinfectante de superficies, desinfectante del agua y propulsor de cohetes y torpedos.