Un plan bien pensado y estructurado es esencial para optimizar tu bioseguridad. En Roam Technology, recomendamos construir tu protocolo en torno a 4 fases interrelacionadas: Evaluar, Planificar, Implantar y Supervisar.
1. En primer lugar, debes evaluar e identificar los riesgos. Prepara un mapa detallado, prestando atención a los factores de riesgo internos y externos. Examina los puntos de entrada, los flujos de movimiento, las personas, los vehículos y los equipos. Los riesgos internos de la explotación pueden controlarse más fácilmente, mientras que los externos presentan el mayor desafío y requieren medidas de control estrictas.
2. El siguiente paso es identificar tus objetivos de bioseguridad. Establece objetivos claros sobre lo que quieres prevenir (enfermedades específicas, contaminación cruzada, brotes de plagas) y define tu calendario. Establece protocolos de emergencia para posibles brotes.
3. Ahora es el momento de desarrollar la estrategia de implantación. Piensa en cómo formar a tus empleados y visitantes y qué productos o herramientas serán necesarios para alcanzar tus objetivos.
4. El protocolo de bioseguridad es dinámico, pues depende de las plagas emergentes, de los nuevos conocimientos sobre ellas y de la eficacia de los productos. En consecuencia, el plan de bioseguridad debe revisarse y actualizarse periódicamente.