Por ello, una empresa holandesa buscaba un producto eficaz para limpiar las mesas de las plantas usadas y los suelos de hormigón para eliminar los depósitos orgánicos en los que los microorganismos pueden prosperar al máximo. Este paso es el comienzo perfecto para un ciclo de limpieza y desinfección satisfactorio.
El reto
Mantener un invernadero limpio es un gran reto, ya que la materia orgánica y los restos vegetales son una fuente constante de contaminación potencial. Desde este punto de vista, un paso de limpieza a fondo para aumentar la eficacia de la desinfección posterior, es de suma importancia, pero por desgracia a menudo una carga para el medio ambiente. Un limpiador ecológico de espuma puede ofrecer la solución ideal en este sentido. En este caso concreto, se eligió el invernadero como el peor escenario posible para probar la eficacia de Roam Eco Clean, ya que ningún otro producto era capaz de eliminar con éxito los depósitos verdes y los restos vegetales.