Garantizar la calidad de la fruta
La familia Gielen, fundadora de Royal Fruit Company, cultiva cerezas desde 1960. Para asegurarse de que sólo se suministran cerezas de primera calidad, la empresa utiliza las últimas tecnologías de vanguardia, como el hidroenfriamiento y una moderna línea de clasificación óptica.
Una vez recogidas, las cerezas se enfrían en menos de una hora mediante hidrorrefrigeración antes de ser clasificadas y envasadas al día siguiente. Este enfoque de cadena corta garantiza que los clientes reciban el producto lo más fresco posible. La máquina clasificadora transporta las cerezas con abundante agua, lo que es fundamental, ya que así se garantiza que las cerezas se traten con mucha delicadeza. En este sentido, es crucial una política de higiene competente. Poder utilizar continuamente agua limpia, tanto durante el proceso de hidroenfriamiento como de clasificación, es lo que marca la diferencia.